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El estilo como herramienta emocional

Como les he contado antes para mí el estilo es un recurso principal para levantar el ánimo. En períodos grises de mi vida, usaba el vestuario para ayudarme a manejar mis emociones. Por lo que el estilo es una herramienta básica en nuestra cajita de autocuidado.

La cognición investida

Para probarles que no soy sólo yo quien ha comprobado esto y necesitan tener una base científica (si a mí todo el tiempo me sale lo de ingeniera). En el año 2012 fue publicado un estudio de la Universidad de Northwestern donde hablaron de la teoría de la  cognición investida, un enfoque científico sobre cómo influye la ropa en los procesos psicológicos de quien la lleva puesta. Concluyeron que la cognición investida está condicionada por los atributos simbólicos otorgados a la prenda como de la experiencia de llevar esa ropa.

Me encanta que utilicen la palabra experiencia  porque la realidad es que la ropa nos hace sentir, de hecho las que tienen un valor sentimental pueden transportarnos a ese momento. Otro ejemplo podría ser cuando nos vestimos para un evento especial donde buscamos sentirnos empoderadas.

No conocía de la cognición investida hasta hace poco sin embargo con la experiencia con mis clientes me fui dando cuenta cómo influía el vestuario en nuestras emociones y en la sanidad mental de cada individuo. Por eso es que en mi caso decidí estudiar life coaching porque necesitamos trabajar la parte interior para poder reflejar lo que queremos en el exterior.

Es cierto que  la ropa y los accesorios tienen un objetivo funcional que es vestirnos (y no estemos desnudos en la calle =) ), pero soy de las que creo que  tienen el poder de influir en el estado de ánimo, la actitud , la forma de pensar y cómo se desarrollará nuestro día. Nos brindan confianza, fuerza, paz, tranquilidad, comodidad y nos permite enamorarnos aún más de nosotros mismas. Veo la experiencia con mis hijas que les encanta vestirse de princesas, súper héroes, con lentejuelas o de su personaje favorito. Cuando somos niños no le ponemos freno a lo que queremos, simplemente somos lo que somos. Cuando crecemos la ropa se convierte en parte de nuestra identidad y actúa como un  puente para lograr nuestros sueños.

La experiencia

Pensemos en los días que no nos levantamos con el mejor ánimo. Probablemente ni se vean al espejo o si se ven sacan lo negativo. Estoy “gorda”, “fea”, “desaliñada”, utilizamos palabras de autodesprecio. La elección de vestuario de ese día será camisa ancha y un pantalón, o de negro. Una elección de vestuario para escondernos. Una manifestación directa de nuestro estado de ánimo.

El llamado

Conociendo ahora aún más el poder que tiene lo que nos ponemos. El llamado es tomar consciencia de cómo podemos utilizar esto a nuestro favor. Tener la capacidad de reconocer esos días grises y buscar esa herramienta para sentirnos mejor. Tomar esa decisión de vestuario, tu estilo como una forma de elevar tu autoestima. Ponte ese vestido que tanto te encanta, ese accesorio que te regalaron que te hizo sentir tan especial, esos colores que te recargan de energía, esos estampados que te hacen sentir la más fashion. Y esto no es un llamado para que salgas a comprar, sino que encuentres en tu interior esa fuerza especial que te acompañará durante todo el día.

Usa este mensaje poderoso a tu favor.

¡Arriba los corazones!

XOXO,

KonnyG

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